Conjunto de 65 viviendas
Majadahonda, Madrid
El conjunto propone un desarrollo de 192 en 6 bloques de dos portales cada uno lo que hace un total de 192 viviendas. De ellas 48 son de tres dormitorios y 144 de dos.
Los bloques, idénticos entre sí, tienen 4 plantas sobre rasante, donde se localizan las viviendas, y una en semisótano en forma porticada, donde se ubican los portales, las plazas de aparcamiento y cuartos de instalaciones. Es este último un aspecto característico de la propuesta que plantea la sustitución de los habituales garajes enterrados de hormigón por espacios abiertos permanentemente aireados. El considerable ahorro que esta solución supone en excavación, movimientos de tierras, muros de contención, drenajes, instalaciones de extracción, chimeneas, rampas, salidas de emergencia, instalaciones contraincendios, etc. podrá ser utilizado en mejorar notablemente las prestaciones de habitabilidad y más concretamente de sostenibilidad de las viviendas. Por otra parte, esta solución permite mejorar considerablemente la privacidad de las viviendas de planta baja evitando los jardines privativos.
La condición urbanística de utilizar cubierta inclinada invita a colocar los cuartos trasteros y espacios de instalaciones en la planta bajo cubierta. Cubierta que conforma su sección con una zona plana central para la posible ubicación de elementos de captación de energía solar y condensadoras de climatización. La propuesta no pretende “disfrazar” las condiciones urbanísticas referentes al material de fachada, ladrillo rojizo, y a la forma de la cubierta. Es más, se enfatiza su presencia para dar carácter al conjunto integrándose en el ámbito.
Los 6 edificios se disponen según un eje longitudinal según una orientación noroeste a sureste en cuatro líneas adaptándose al perímetro de la parcela y a su topografía. Al perímetro de forma que cumplan los condicionantes de vista de fachada al exterior y garanticen una buena orientación. Y a la topografía, quizás el aspecto más característico de la propuesta. Como se dijo antes los edificios se levantan sobre una planta semisótano porticada en la que se ubican fundamentalmente las plazas de aparcamiento exigidas y los portales. Una red de caminos peatonales accesibles, a los que dan servicio cuatro accesos, permiten la circulación por todo el espacio libre. Los caminos discurren por espacios ajardinados con especies propicias al bajo mantenimiento con zonas de encuentro y descanso. La topografía, cambiante, suavemente se adapta a la accesibilidad buscada y a la intención de separación total entre el tráfico rodado, con acceso independiente para cada bloque, y el peatonal. El cuidado tratamiento de los pavimentos enfatizará estas intenciones.